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‘Medio sol amarillo’, de Chimamanda Ngozi Adichie

"Escribí esta novela porque quería escribir sobre el amor y la guerra, porque crecí a la sombra de Biafra, porque perdí a mis dos abuelos en la guerra Nigeria-Biafra, porque quería involucrarme con mi historia para darle sentido a mi presente (muchos de los temas que llevaron a la guerra siguen sin resolverse en Nigeria hoy), porque mi padre tiene lágrimas en los ojos cuando habla de pla pérdida de su padre, porque mi madre todavía no puede hablar mucho sobre la pérdida de su padre en un campo de refugiados, porque me enfurecen los brutales legados del colonialismo, porque me enfurece la idea de los egos y la indiferencia de los hombres que llevan a la muerte innecesaria de hombres y mujeres y niños, porque no quiero olvidar nunca. Siempre supe que escribiría una novela sobre Biafra".



Chimamanda Ngozi Adichie
Medio sol amarillo
Literatura Random House.
Barcelona 2020 (7ª reimp.), 544 págs.


Una novela épica y magistral, que cuestiona el colonialismo, las alianzas étnicas y la responsabilidad moral de un conflicto, el de Nigeria, apoyado por las potencias mundiales.



Medio sol amarillo recrea un período de la historia contemporánea de África: la lucha de Biafra por conseguir una república independiente de Nigeria, y la consecuente guerra civil que segó la vida de miles de personas.

Con gran empatía y la naturalidad de una narradora comprometida, Chimamanda Ngozi Adichie recrea la vida de tres personajes atrapados en las turbulencias de la década: el joven Ugwu, empleado de la casa de un profesor universitario de ideas revolucionarias; Olanna, la hermosa mujer del profesor, que por amor ha abandonado su privilegiada vida en Lagos para residir en una polvorienta ciudad, y Richard, un joven y tímido inglés que está enamorado de la hermana de Olanna, una mujer misteriosa que renuncia a comprometerse con nadie. A medida que las tropas nigerianas avanzan, los protagonistas de esta historia deben defender sus creencias y reafirmar sus lealtades.

Reseñas:
«Una novela extraordinaria.»
J.M. Coetzee

«Una novela importante, con muchos logros a nivel estilístico y una maestría indiscutible a la hora de recrear una guerra. Es una lección de historia en forma de novela, evocativa y absorbente.»
Publishers Weekly

«Adichie dota a sus personajes de vida y de profundidad en el marco de una guerra cruel. En manos de una escritora de esta talla, se convierte en una lección de historia inolvidable.»
The Arizona Republic

«Medio sol amarillo es la segunda novela de Chimamanda Ngozi Adichie, escritora que todavía no tiene treinta años y promete ser una de las grandes. Es difícil resumir todos sus logros en pocas palabras; la prosa es admirable, con una capacidad decimonónica de recrear una historia en todo su esplendor, con inteligencia para manejar el tema de la guerra y el amor sin que la novela se descomponga ni en una sola página. Lo que hace esta escritora es literatura clásica, en el mejor de los sentidos.»

Will Blythe, Elle

Chimamanda Ngozi Adichie nació en 1977 en Nigeria. A los diecinueve años consiguió una beca para estudiar comunicación y ciencias políticas en Filadelfia. Posteriormente cursó un máster en escritura creativa en la Universidad Johns Hopkins de Portland, y actualmente vive entre Nigeria y Estados Unidos.

A día de hoy Literatura Random House ha publicado sus tres novelas: La flor púrpura, ganadora del Commonwealth Writers# Prize y el Hurston / Wright Legacy Award; Medio sol amarillo, galardonada con el Orange Prize for Fiction (llamado actualmente el Women's Prize for Fiction), y nombrada su "Winner of Winners" en 2020, y finalista del National Book Critics Circle Award, y Americanah, que recibió el elogio de la crítica y fue galardonada con el Chicago Tribune Heartland Prize 2013 y el National Book Critics Circle Award en 2014, y nombrado uno de los 10 mejores libros del año del New York Times. Ha publicado también en esta editorial la colección de relatos Algo alrededor de tu cuello, el ensayo Todos deberíamos ser feministas (el reconocido TEDx Talk que se ha convertido en uno de los discursos feministas más divulgados y leídos de todos los tiempos), el manifiesto Querida Ijeawele. Cómo educar en el feminismo, su primer discurso, El peligro de la historia única, y su último ensayo, Sobre el duelo.


El mundo guardó silencio cuando morimos

Por Alfonso Armada

Una de las perversiones de nuestro tiempo es que tritura libros como objetos de usar y tirar. Un comercio depredador que nos convierte en fogoneros y enterradores de la belleza y la conciencia. Este rincón pretende eludir la implacable ley de la novedad. Por eso celebro Medio sol amarillo, novela publicada en 2006 y traducida al español en 2007. La que tengo en mis manos es la séptima reimpresión. El libro perdurará. Su autora, la nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie (1977) se ha convertido en una de las grandes voces africanas, con un doble altavoz: su país natal y el de adopción (Estados Unidos), tanto por su incontrovertible talento como novelista como por su condición de pensadora (su Todos deberíamos ser feministas es un aldabonazo).

Ambientada en la olvidada Biafra –cuando el país de los igbos quiso separarse de Nigeria y la guerra y el hambre causaron millones de muertos–, seguimos la peripecia de dos personalidades contrapuestas, hermanas de clase alta, Olanna y Kainene, y un extraordinario hallazgo: Ugwu, el muchacho que va a servir a Odenigbo, compañero de Olanna y el intelectual que defenderá el derecho a la secesión. Ese medio sol amarillo de la bandera biafreña, que sufrió la hábil y despiadada política de la potencia colonial, el Reino Unido: «divide y vencerás».

Olanna intenta que Ugwu no sea movilizado. Pero el muchacho acaba siendo reclutado por el apanchavillado ejército de Biafra. Acaso era lo que él deseaba: combatir por la libertad de su país. En medio del delirio hallará un libro que le salvará: la autobiografía del esclavo Frederick Douglass, que lee compulsivamente. Clave del libro y de la literatura de Ngozi Adichie: «Aunque me costara la vida, estaba decidido a leer. Mantén a los negros lejos de los libros, mantenednos ignorantes, y siempre seremos sus esclavos».

Construida con solvencia, la novela muestra el hambre con todos los recursos de la lengua. Y cuando refiere episodios eróticos, sin metáforas pudorosas, con sensualidad, sin insufrible lirismo. La autora no juzga a sus personajes. A pesar de ser igbo, no es maniquea y recrea los claroscuros de la experiencia humana y cómo se deshumaniza al otro para poder matar mejor. Yorubas y hausas son sistemáticamente calificados como «vándalos».

Hacia el final del libro –que se devora sin perder el hilo– descubrimos que ni la autora ni Ugwu han leído Industrias y andanzas de Alfanhuí, porque entonces sabrían, como sabía Ferlosio, qué pasa con lagartos y gallos de veleta. Tras asar un lagarto y compartirlo con un niño, Ugwu se dio cuenta de que jamás sería «capaz de describir lo bastante bien el miedo mortal que empañaba los ojos de las madres en el campo de refugiados cuando los bombarderos aparecían en el cielo». Y, también, que «cuanto más escribía menos soñaba». Y, sin embargo, aquí tenemos el asombroso sueño: el libro que escribe Ugwu sería El mundo guardó silencio cuando morimos. El de Ngozi Adichie, un hito de su admirable carrera literaria, Medio sol amarillo, un tesoro que celebró Chinua Achebe y que debe formar parte de toda biblioteca africana que se precie.

La vida en Biafra

Por Cristina Domínguez*

Medio sol amarillo fue el símbolo que aparecía en la bandera de Biafra, un icono que conjuraba un nuevo amanecer para ese país que se quedó en nada (porque finalmente, Biafra duró únicamente tres años, fue reconocido solo por cinco países, perdió la guerra y volvió a Nigeria). Pero ‘Medio sol amarillo‘ es también el título de la segunda novela de Chimamanda Ngozi Adichie, una historia que nos habla, precisamente, de esos tres años de Biafra, o más bien, de lo que hizo la guerra con aquellos que la sufrieron, incluso si consiguieron sobrevivirla.

La novela nos presenta a tres personajes: Ugwu, un chico de pueblo que trabaja como criado en la casa de un profesor revolucionario, Olanna, una mujer de familia rica, «ilógicamente guapa», que es la mujer del profesor, y Richard, un británico que acude a Nigeria en busca de material para un libro y que se enamora de la hermana gemela de Olanna. Todos los hechos se nos irán presentando a través de uno de estos tres puntos de vista, desde la vida en paz de principios de los años 60, hasta la convulsa época de la guerra, a finales de los años 60.

Hay muchas razones para leer ‘Medio sol amarillo’; la principal, que la prosa de Chimamanda Ngozi Adichie es tan buena como dicen (por ejemplo, otros autores africanos de la talla de Chinua Achebe o Coetzee). Es suave pero despiadada, lúcida pero tierna, cuidada pero intensa, y consigue hacer que vivamos a través de los tres personajes, creíbles y bien construidos, cada una de sus emociones. Las escenas de amor son tan certeras que asombran. También la profundidad y la deriva de los personajes transformados por la guerra, y las relaciones entre ellos.

Y es que otro acierto de esta obra es la estructura: cuatro partes, dos de ellas a principios de los años 60, dos de ellas a finales. Eso le sirve a  Adichie para mostrarnos el interior de cada uno de los caracteres, porque además, van intercaladas. Vemos así la vida cotidiana de estos tres personajes que prestan su mirada, pero también de otros fundamentales como el marido de Olanna o su hermana gemela, antes y después. Vemos en definitiva, la vida de la clase media alta, educada, en período de paz. Son idealistas, son felices, son vitales, se dedican a trabajar en la universidad, a hacer tertulias en casa, a beber, a pasarlo bien, es la existencia que conocemos. Los vemos de nuevo transformados en período de guerra, se vuelven escépticos, tristes, enfermizos, deben dejar su hogar, pasan hambre, están desesperanzados, sufren abusos, y son los que parecían fuertes los que más se debilitan. Aunque lo peor es que sabemos, Adichie nos lo cuenta, que su caso está lejos de ser el peor (hubo tres millones de igbos, el grupo étnico de estos personajes, muertos al final de la guerra de Biafra).

También la temática es una razón de peso para leer ‘Medio sol amarillo’. Está claro que uno no lee para aprender historia, pero no lo es menos que estamos hartos de leer libros ambientados en la guerra civil, o en la segunda guerra mundial, o en cualquier momento -más o menos- de la historia europea, y que apenas hemos leído nada de África o ambientado en África. En esta novela escuchamos hablar de Biafra, ese país que podría existir o no sin que nos enterásemos, y del que la única imagen que teníamos es la de niños esqueléticos, moribundos, con la barriga para fuera. Y ahora sabemos el cómo, el cuándo y el por qué, y percibimos su latido, porque el contexto de esta novela de personajes, vívido, se adueña por momentos del protagonismo. Y porque finalmente, la única manera de conocer un lugar es a través de sus habitantes, los reales y los ficticios.

*Periodista y teórica de literatura y literatura comparada (según dice un título), disfruto escribiendo, viajando, yendo al cine, bañándome en el mar y sobre todo, leyendo. Mi libro favorito es Ada o el Ardor, pero le doy la oportunidad a todos los demás de conseguir un honroso segundo puesto.


‘Medio sol amarillo’, de Chimamanda Ngozi Adichie


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